Uno de los momentos más especiales de este año fue la inauguración del Árbol de la Unión, un hermoso diseño de luces colocado en la plaza, representando un árbol de Navidad.
Muchos vecinos se acercaron para verlo encender por primera vez, y la emoción fue inmediata: la plaza brilló como hacía muchísimo tiempo no la veíamos. Los chicos corrían alrededor, los adultos sacaban fotos, y la sensación general era de alegría y pertenencia.
Aunque el árbol pudo permanecer solo 24 horas debido a disposiciones del barrio (tanto de la administración como de la comisión actual), ese breve tiempo alcanzó para mostrar cuánto puede transformarse un espacio cuando se lo llena de luz y de intención.
Lejos de generar malestar, queremos destacar el lado positivo: durante esas horas, el Árbol de la Unión nos recordó que cuando trabajamos juntos, incluso los pequeños gestos pueden crear momentos inolvidables.
Ojalá sea el primero de muchos detalles que sigan trayendo magia a nuestra plaza.








